UN DIA PARA EL OLVIDO

Una mañana Estefanía se dispuso a ir como cada año a ver a Luis, su escritor favorito a la Feria del Libro de Madrid. Cada año le visitaba en cada una de sus firmas. Ese día se le ocurrió algo de lo que se arrepentiría para el resto de su vida, ya que sin ninguna maldad le iba a perder para siempre. Él había estado para ella en las buenas, en las malas y en las regulares. Cuando llegó el turno de la chica, ella le pidió que se sentara en sus rodillas para hacerse una foto con él. En vez de aceptar empezó enfadarse y a decir que no, qué esas cosas solo las hacía con su novia. Después del lío que le había montado no le quedó otra que marcharse con un ataque de ansiedad. Se prometió que jamás se volvería a acercar a él. Sin embargo, le escribió varias veces en el Facebook y siempre hubo negativa. Ella pensó que no era mala pero que él había llevado las cosas por donde no eran. Empezó a tramar un plan para poder llegar hasta él y demostrarle que ella lo quería, pero no como él había llegado a pensar. El estaba muy enfadado y por más que Estefanía le trataba de explicar que no lo había hecho con malicia no había habido forma de hacerle entrar en razón. Nuestra protagonista lo pasó muy mal al principio. Fue como si le arrancaran un brazo de su cuerpo. Ya no tenía a ese amigo, a esa esa persona que ella quería tanto. La que había estado ahí día tras día animándola y dándole buenos consejos para seguir luchando. Tanto fue así que cuando Luis saco la tercera parte de la novela, Estefanía no fue capaz de poder leerlo de la tristeza que sentía por la situación actual que tenía con el chico. Al final para solucionarlo todo, en el curso de relato corto que estaba haciendo nuestra protagonista decidió hacer un relato ya que necesitaba soltar lo que llevaba dentro. Cuando llegó el final no consiguió acabarlo así que decidió mandarle el relato para que él hiciera el final. Él la contesto y le dijo que no estaba enfadado y que ya había hecho lo que había podido una vez y no iba a caer dos veces, también le deseaba lo mejor. Estefanía asumió que nada iba a ser igual. al menos no estaba enfadado, así que a partir de ahora trataría de tener un trato cordial. De todo esto nuestra chica aprendió una gran lección y es que no se debe de sobrepasar límites con personas famosas, ya que se pueden molestar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s