Un nuevo himno de vida de la mano de Rozalén.

Hoy alguien a quien admiro muchísimo admiro muchísimo saca nueva canción y ésta vez hablando de algo que me toca muy de cerca, y es el tema de la Salud Mental. Algo en lo que llevo sufriendo trastornos desde hace muchísimo años.

En mi caso a veces es complicado, porque al tener una enfermedad de base muchas veces se me juntan varios achaques al mismo tiempo y tengo que tomar la difícil decisión de para dónde atacar primero, ya que todos al mismo tiempo es complicado. Eso es lo que me lleva pasando estos dos o tres últimos años, que en vez de vivir he sobrevivido, porque empecé con dolores muy fuertes en un costado que según los médicos eran infecciones de orina y ya cuando me dió el dolor gordo me vieron que lo que tenía era piedras en el riñón. Por tanta infección me empezaron a ingresar demasiado y debido a esto me empezaron a salir escaras entre medias de todo esto vino una terrible pandemia por COVID19 que nos dejó muchos meses en casa metidos. Ahí fué cuando me di cuenta que quién realmente eran mis amigos y quien no. Aunque al final por qué se me juntaron muchas cosas en la cabeza y acabé soltando lo que no debía y que no pensaba. Asi que una vez más me volví a quedar más sola que la una. En fin mis malos manejos de los sentimientos y de las amistades. Todo esto aunque no lo parezca va creando en mi un malestar y una inseguridad brutal, primero porque me siento muy sola y luego por todos los dolores que tengo que pasar, nadie entiende que cuando pido que arreglen una calle no es solamente por mí, si no para el resto de la ciudadanía que también puedan tener una dificultad parecida a la mía o de cualquier otro tipo, pero es que siempre la que grita soy yo ese es el problema. Todo el mundo me protesta es que esto está mal y yo voy y chillo. Y al final acabo llevándome porrazos por todos lados.

Muchas veces esto me lleva a situaciones de no poder más, de no tener ganas ni de mirarme al espejo, porque se que levantarme cada mañana va a ser una lucha por sobrevivir, salir adelante entre una sociedad que muchas veces tampoco está acostumbrada a lo diferente, a que todos cabemos en ella seamos del color que seamos, amemos a quien amemos o tengamos distintas capacidades.

En los tiempos que corren y con la salud tan tocada como la tengo no me cabe en la cabeza que lleven más de dos años los Suap cerrados, y plantas de hospital cerradas desde hace no se cuánto, te pones malo en casa y para que te manden una ambulancia tiene que venir un médico de familia para hacer la petición de ambulancia, mientras a ti te sube la fiebre de 38 a 41 en una hora porque la ambulancia tarda horas en llegar.

Y que decir ya cuando vas a urgencias por tus propios medios. Resulta que te tienen esperando cuatro horas y ya no sabes que te duele más si las escaras o el cólico, y te terminas tomando un tranquilizante porque alguien que te ve llorar avisa a personal sanitario y cuando te ve y le dices que necesitas ver un psiquiatra te dice que no, que no es para tanto y con una palmadita en la espalda te da el alta.

Cuando por fin consigues poner un poco de orden en tu vida pides cita para el dichoso psiquiatra y a esperar dos meses. Me ve una sesión y se jubila en la segunda, un mes a esperar, viene la nueva una sesión y en la siguiente sesión la pierdo por coincidir con otro médico, otro mes a esperar, pero entre tanto después de dos meses de espera para el cirujano plástico de parapléjicos cuando llegó la cita me mandó directa a la cama pudiéndome levantar seis horas al día. Dijeron que me operaban a la semana siguiente pero lo tuvimos que retrasar por la operación de piedras.

Cuando llegó enero, la fecha acordada dijo que había más camas de hombres que de mujeres y que la espera iba de seis meses a un año y que si el centro de salud se hacía cargo del post operatorio me operaban antes, pero lógicamente digeron que no así que a esperar. Y otra vez a darle vueltas al coco. Hasta que parece que llegó mi ángel de la guarda con la posible solución. Pero eso será otro capítulo. Lo que intento hacer ver con esta entrada es que muchas veces aunque no queramos tocar fondo es imposible y además hacemos daño a la gente de nuestro alrededor, la gente que más nos quiere.

Por eso una vez más desde aquí pido más atención a las personas con cualquier tipo de salud mental porque la prevención de hoy puede evitar el disgusto del mañana.

Si algún día necesitas ayuda antes de hacer una locura recuerda marcar el 024 el teléfono de prevención del suicidio 24 h al día.

Aquí os dejo el enlace a la canción agárrate a la vida, un nuevo himno de una persona que conocí sus canciones hace tres años y que hace dos tuve el placer de conocer. Ella me acompaña cada día en mis momentos buenos y también en los malos, que han sido muchos últimamente, pero especialmente con su música los problemas se me hacen un poquito más pequeños y yo un poquito más grande. Gracias María por hacerte eco de los problemas de la vida cotidiana.

Esta canción se la quiero dedicar especialmente para mí amiga Marta que no está en su mejor momento. Aunque no podamos estar juntas quiero que sepas que no te olvido, que te quiero, y que como millones de veces te he dicho estoy aquí para lo que me necesites, sea la hora que sea y el día que sea. A partir de ahora será nuestro himno de vida porque nada ni nadie podrá con nosotras. Te quiero