3 de Diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad

Hoy 3 de diciembre se «celebra’el día Internacional de las Personas con Discapacidad.

No es un día para celebrar absolutamente nada, pero sí lo es para reivindicar los muchos derechos que nos faltan por conseguir aún.

Todavía en el siglo XXI falta mucha conciencia social en todos los sentidos, empezando por las mismas instituciones, dónde muchas veces se hacen leyes o normas que no nos amparan al 100%, o que simplemente nos dejan en el olvido como si no fuésemos miembros de esta sociedad.

Cuando se hacen estas leyes o normas, que en teoría se hacen para toda la ciudadanía deberían de pensar en todo tipo de personas y tener como respaldo un equipo técnico que les ayude a llegar a todo tipo de personas.

A la hora de crear este tipo de documentos creo que se debería de contar en el equipo técnico con personas qué vivan de primera mano la dificultad de la que se vaya a tratar.

En cuanto a los medios de transporte aún queda mucho por hacer, debido a qué aún demasiados no son accesibles, sobre todo para las personas con discapacidad física, por qué nos encontramos qué por ejemplo metro no tiene todas sus estaciones accesibles, y tienes qué recurrir a los autobuses de la EMT o a los eurotaxis, siendo estos últimos de un elevado coste para el usuario.

La red de tren tampoco cuenta con todas sus estaciones accesibles, y lo que es peor, su flota de trenes, por lo que tienen que recurrir a otro tipo de medios de comunicación, siendo así el coste de su viaje mucho más elevado o en muchas ocasiones mucho más costoso.

Para las personas con algún tipo de discapacidad visual manejarse por la ciudad significa para ellos en muchos casos arriesgar sus vidas, por qué los semáforos no tienen las señales acústicas o directamente tal semáforo no funciona o no existe.

En muchos casos los carteles no están puestos en formato Braille por lo que una persona con problemas de visión muy avanzados no sería capaz desenvolverse por ella misma.

Los carteles de las calles, en teoría parecen una tontería, pero para las personas con algún tipo de discapacidad física o visual pueden llegar a ser un gran problema, por qué para los primeros, desde una silla de ruedas es altamente imposible si no te cruzas a la otra acera, ver el nombre el sitio dónde están y para los segundos ya es tarea imposible, por qué no ven los carteles de las calles de ninguna forma, y si no pasa nadie en un determinado tiempo y tienen que orientarse ellos solos pueden acabar totalmente perdidos.

Otro claro ejemplo, son las personas con algún tipo de problema auditivo, que quizás hayan sido las grandes olvidadas de esta pandemia, por qué con las mascarillas les hemos coartado totalmente la comunicación. 

Este ha sido un claro ejemplo de qué muchas de estas personas necesitan leernos los labios para poder mantener una comunicación lo más fluida posible, sobre todo con personas que no saben signar. 

El último de los grandes grupos que se me vienen ahora mismo a la cabeza, son las personas con TDAH, que dentro de sus muchos rasgos uno de ellos es que no pueden estar en sitios donde haya mucho ruido. Necesitan salir a espacios abiertos para sacar la energía acumulada

Para conseguir un trabajo, tampoco lo tenemos nada fácil, por qué por ejemplo las personas que tenemos una gran discapacidad cómo es mi caso jugamos con el problema de qué si nos sale un trabajo debería ser accessible a nuestras posibilidades, no muy lejos de casa, pero es que además muchos de nosotros necesitamos ayuda para ir y para volver al centro de trabajo, porque nos negamos a que mamá y papá sigan llevándonos a todas partes cómo nenes pequeños y entonces es ahí cuándo viene el problema, sobre todo cuándo viene una pandemia como la que estamos pasando ahora y en muchos casos las empresas no dan a los trabajadores teletrabajo.

A día de hoy hemos conseguido mucho, pero queda mucho por hacer, así que aún con escaras y con piedras, desde mi cama seguiré luchando porque el 3 de diciembre que viene hayamos conseguido sino todo un poquito más de lo que nos merecemos.