¿UNA NAVIDAD DIFERENTE O UNA FALTA DE INTERÉS POR LOS CUATRO COSTADOS?


Estas navidades están siendo muy diferentes. En el mes de marzo nos atacó un virus bautizado como Coronavirus . Este nos ha afectado a en muchos sentidos durante el año, los colegios estuvieron cerrados mucho tiempo. los padres tuvieron que quedarse con los hijos en casa y en muchas ocasiones fue difícil, ya que estaban los dos trabajando, con lo cual no tenían con quién dejar a su hijo. Si este era ya lo suficiente mayor se le podía dejar solo con el peligro de que no se conectara a las clases o no hiciera los deberes. A menudo el problema se agravaba porque os niños tenían que compartir un dispositivo para poder asistir a clase de diferente curso a la misma hora. Algunos padres se quedaron sin trabajo durante la pandemia, por lo que no podían dar de comer a sus hijos o pagar sus casas, lo que hizo que muchas familias se quedaran en la calle, sin un misero recurso. El gobierno central prohibió los desahucios, pero en muchos casos el político correspondiente se pasó la normativa por el arco del triunfo. Tanto en las residencias de tercera edad como de diversidad funcional empezó a morir gente como chinches y muchas veces por más que retirasen los cuerpos tenían que hacinarlos durante días. Y NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE ponía remedio a esto. A finales de 2020 se comercializaron las primeras vacunas, no es obligatoria ponérsela. pero parece ser que a 4 de enero con todas las que han llegado solo se ha puesto una mínima parte . Llegó Navidad y no contentos con haber tenido ya dos olas del virus todo el mundo se lanzó a las zonas comerciales, a pesar de las peticiones de precaución y prudencia por parte del Gobierno central, a los bares, saltándose el máximo de seis personas por grupo y a menudo sin mascarilla. Un despropósito, culminado por la incitación por parte del alcalde de Madrid  a salir y a hacer cosas. Muchas personas con diversidad funcional, como es mi caso, llevamos metidas en casa desde marzo no solo por ser grupo de alto riesgo, sino porque la operación de arreglo de aceras no ha llegado a las de Carabanchel, que llevan reclamadas desde hace más de un año. , Para salir de mi casa yo tengo que pasar a diario por ellas y si antes era difícil y corría peligro de caer por mala visibilidad, ahora no puedo ni moverme porque se me llena de vaho la mascarilla.  pero sigamos con las cosas mal hechas , Menos mal que llegó el momento de la magia con la venida de los Reyes Magos de Oriente… Ah, no, calla, que se suspendieron las cabalgatas de barrio. ¿Todas? No, en el caso de Villaverde disfrutaron de su cutre cabalgata: un solo coche descapotable (que debió costar una pasta a la Junta Municipal) y tres reyes magos apelotonados. Por seguridad, deseamos que no hubiese casi niños esperando su paso.


Cabalgata Reyes Magos 2021 Villaverde (Madrid)

Quizá por eso el Ayuntamiento de Madrid, encabezado por la concejala de cultura, Andrea Levy, decidió cambiar los pajes reales por “Pajes Rangers”, para garantizar que vuestros hijos entreguen con seguidad la carta a los reyes. Eso si no salen volando con vuestros pequeños rumbo a Oriente.

Se quejaban ustedes de los Reyes Magos de Manuela Carmena, pero aquella alcaldesa al menos trabajaba, mientras que ustedes solo paralizan cosas. Empiecen a dar ya las Tarjetas Monedero y devuelvan la luz a los vecinos de la Cañada Real, arreglen Madrid y déjense de Reyes imaginarios. Si no hay reyes en los distritos no los hay en ninguno, seamos responsables. Y si los hay, que vengan con carrozas, pajes y trajes de calidad, pero sobre todo con responsabilidad.

FELIZ 2021 PARA TODAS LAS PERSONAS

Adiós 2020

Queridos lectores, hoy por fin damos la patada al maldito 2020, donde no ha traído casi nada bueno. Desde marzo llevamos con el coronavirus, lo que me ha obligado a estar casi todo el tiempo en mi casa. La primera parte en el confinamiento me quedé sin médicos gracias a la mala gestión de Ayuso, y nadie me cambiaba la talla por donde hago pis. Menos mal que apareció mi Ángel de la guarda y cuando me tocaba cambiarla me lo arreglaba todo para que me lo hicieran en casa. Aguanté así todo el confinamiento y ya casi al final me tuvieron que ingresar por una infección de orina bastante fuerte y de ahí vinieron otras cuantas infecciones con ingreso. Me mandaron una auto vacuna que por el covid tardaron en dármela un siglo, pero que ha sido el milagro, ya que llevo sin tener infecciones un mes y pico. Además, me han mandado otro líquido que me lo han conseguido que me lo den por el centro de salud para limpiarme la sonda y la vejiga y además me ayuda a prevenir las piedras. Pero es que también me han puesto en lista de espera para operarme y quitarme las piedras. Me estoy sintiendo muy sola, ya que no se prácticamente nada de nadie. Para mi todos los días son igual. En octubre empecé un curso en la asociación labanda, una asociación cultural de mi barrio. Estoy muy contenta, ya que somos una gran familia. Además, el curso es de relato corto y llevaba tiempo queriendo empezar a escribir. Lo estoy disfrutando mucho y aquí tenéis los resultados. Además, hay mucho compañerismo. Estos últimos días del año, aunque muy medicada, he tenido momentos que no me esperaba, donde he vuelto a ver a gente a la que quiero mucho, como son Elena y Carmen, mis mejores amigas del cole. Pase un día súper bonito con ellas y quedamos en vernos pronto.

Por lo demás hoy me pongo a pensar y sí, lo estoy pensando mal, pero mi familia y yo y la gente de mi entorno estamos bien y creo que eso es lo más importante por el momento. Feliz salida y entrada y adiós adiós 2020, pírate ya que no tengo hueco para ti en mi vida.