27 de abril Día Internacional del perro guía

Hoy es uno de esos días que deberían ser Día Internacional todos los días por qué de quiénes os vengo a hablar hoy se merecen toda nuestra admiración y un poquito más, ellos son los seres de cuatro patas más listos que he visto en toda mi vida, los perros guía o perros lazarillo. Que no sabes que son, pues bien sigue leyendo por qué te lo explico en las siguientes líneas.

Estos perros comienzan desde bien pequeñitos pasando un año en una familia sociabilizando, es decir acudiendo con ellos a transportes públicos, centros comerciales, incluso algunas veces hasta su centro de trabajo para así ir acostumbrándose a lo que será su día a día una vez que estén con su usuario final.

Futuro perro guía en posición de quieto
Futuro perro guía con la hija de la familia imposición de quieto atento a algo pero sin salir corriendo
Futuro perro guía con la dueña mientras trabajaba

Como veis en las fotos anteriores estos perros desde pequeñitos se sociabilizan perfectamente dentro de una familia incluso con niños debido a su carácter afable. Hacen hasta lo imposible para agradar a todos los que tienen a su alrededor.

Las familias que acogen a estos perros tienen que cumplir una serie de requisitos que son:

1º. Residir en la Comunidad de Madrid.

2º. Tener disponibilidad (en horario de mañana de lunes a viernes) para acudir a las revisiones veterinarias del cachorro las instalaciones de la ONCE instalaciones de Boadilla del Monte, así como para las visitas y sesiones de supervisión.

3 º. Poder dedicar tiempo para cuidar y educar al cachorro, manteniéndolo siempre en tu compañía o en la de otro miembro adulto de la unidad familiar o de convivencia, ya que no debe quedarse solo más de dos horas al día.

El documento para poder solicitar ser familia de acogida lo tenéis en la página https://www.once.es/servicios-sociales/autonomia-personal/perro-guia, en el apartado educa un cachorro.

Una vez que el cachorro ha sido entrenado por la familia pasa a formar parte de la escuela,dónde entrará a formar parte de ella alrededor de los catorce meses y será asignado a un instructor con el que trabajará, la fase de adiestramiento da comienzo con una valoración inicial, la adaptación al material de guía y un test de principio de entrenamiento. Continúa con la etapa de entrenamiento temprano (en la que se refuerza su obediencia y se le introduce en las habilidades básicas de trabajo, como posición de guía, reconocimiento de bordillos y escaleras, evitación de obstáculos, tráfico, etc.) y concluye con la de entrenamiento avanzado, en la que el instructor refuerza y perfecciona el trabajo del perro hasta que éste queda listo para ser emparejado con su usuario. Durante esta fase el perro permanece albergado en un bloque de perros en entrenamiento, en el que comparte perrera con los compañeros que están siendo adiestrados por el mismo técnico.

El adiestramiento se lleva a cabo esencialmente a través del trabajo diario en entornos reales (vías públicas, transportes, centros comerciales…) y empleando técnicas de entrenamiento en positivo, premiando los logros y el progreso del aprendizaje. La duración de la fase de adiestramiento oscila entre los cuatro y los ocho meses, en función del propio ritmo de aprendizaje del perro y de la programación del trabajo del instructor, que debe compaginar el adiestramiento de sus perros con la realización de cursos de usuario y la supervisión de las unidades graduadas de las que es responsable.

Una vez que el perro ha adquirido todas las habilidades precisas para guiar con seguridad a una persona ciega, su instructor selecciona al candidato más adecuado, buscando que las características del perro complementen las concretas necesidades del solicitante elegido. En esta elección se toman como base los informes emitidos por los profesionales de la ONCE en el proceso de solicitud del perro guía, que permiten al instructor hacerse una idea muy precisa de aspectos tan relevantes como la velocidad a la que el solicitante camina, su capacidad de orientación, el tipo de entorno laboral, familiar y social, los recorridos más habituales que realiza, etc.

Seleccionado el solicitante de perro guía más adecuado para ser emparejado con el perro adiestrado, se le convoca para realizar el curso de usuario. 

En él, el instructor le enseñará todo lo necesario para que aprenda a utilizar el perro, en un programa de formación eminentemente práctico, que incluye también la educación en los cuidados que el perro requiere y la información. Si el alumno supera este programa de formación, se convierte en usuario de perro guía, suscribiendo con la Fundación, que sigue siendo propietaria del perro, un contrato de uso del mismo.

Una vez que el perro pasa es seleccionado para una persona éste se convertirá en sus ojos ayudándole a esquivar todo tipo de cosas cómo bordillos, farolas y todo lo que puedo hacer qué el usuario pueda caer al suelo.

Pero no es solo el apoyo físico el que le puede brindar a la persona, también es el apoyo psicológico y la compañía ya que estos perros también dan mucha seguridad al usuario y hacen que este coja mucha seguridad en sí mismo e incluso se anime hacer cosas que antes no había hecho.

En definitiva estos perros son unos héroes sin capa para muchas personas que los necesitan, no solo invidentes sino también personas con alguna discapacidad ya sea física o de cualquier otro tipo que los utilizan en su día a día para ser un poquito más autónomos.

Fruto, fue mi perra de asistencia, una labradora muy especial que me ayudaba a abrir puertas, encender luces, coger cosas del suelo, abrir cajones y meter cosas en ellos y a quitarme el abrigo, cosa que aprendió ella sola de ver cómo lo hacía mi madre cuando yo llegaba del colegio. Pero sobre todo lo que más me dió esta perrita fue una gran autoestima que le ayudo a empezar a quedarse sola en la calle mientras su padre iba a hacer la compra y a quedarse sola en casa estando la perra con ella mientras que su familia tenía que salir a hacer cosas. Para Marina la pérdida de fruto fué algo terrible que creo que no asumiré en la vida