Adiós ojo ciego

Desde hace dos años me acompañaba un ojo ciego en mi cuerpo que la verdad no ha sido nada condescendiente conmigo.

Todo empezó con una rozadura y ya en vez de ir a mejor no paró de darme disgustos.

El primer año me lo pasé entero en la silla con unos dolores de campeonato, pero desde noviembre de dos mil veintiuno me metieron en cama cuando fui a la revisión que tanto llevaba evitando ir a parapléjicos en Toledo.

Lo que no sabía es que me metía en la lista sin orden y sin fin ya que este doctor operaba a quien le daba la gana sin seguir el orden de llegada.

La desfachatez de este doctor llegaba hasta tal punto que llegaba a decirle a sus pacientes que como el problema era que no había camas, si su centro de salud se hacía cargo del postoperatorio, podía ser operada antes, incluso si conseguía plaza en la residencia de Aspaym para el postoperatorio también podía acelerar la cirugía.

Ésto me parece algo insólito, ya que favorecía a las personas que más recursos tienen y, como siempre, la gente sin recursos se quedaba atrás esperando una operación que no sabía ciertamente cuando iba a llegar .

Por suerte en Julio del 2021 este doctor se marchó dando paso a un nuevo doctor, el cual aceleró la lista de espera.

Después del verano la secretaria de cirugía plástica me llamó diciéndome que había un nuevo doctor y quería revisarme de nuevo las úlceras, lo cual me enfadó bastante, porque después de un año tirada en la cama tenía que volver a empezar todo el proceso de nuevo.

Cuando entré en la consulta, la verdad es que yo iba un poco enfadada, entonces le eché una buena bronca al nuevo doctor por tenerme un año en la cama y ahora tener que empezar de nuevo.

Él me dijo que no tenía la culpa de lo que hubiera sucedido antes pues él había llegado nuevo y que iba a intentar operarme lo antes posible.

Cuando terminó de revisarme me dijo que iba a intentar operarme a finales de noviembre o primeros de Diciembre y realmente cumplió su palabra pues me ha operado incluso antes .

Ahora que ya estoy operada me espera una época dura porque son casi dos meses de no poderme levantar de la cama. Pero ya es la recta final y sé que, aunque sea demasiado tiempo, gracias al personal del Hospital de Parapléjicos de Toledo, a mis padres y a las pocas visitas que tenga y, por supuesto, a María, una chica que encontramos gracias a la trabajadora social del hospital, q viene todas las tardes a estar conmigo y a ayudarme en lo que necesito, sé que todo se me va a hacer un poco más fácil, y gracias a mi paciencia y a la ayuda de todas estas personas, podré volver a vivir experiencias inolvidables, como la mejor noche de mi vida.

Me agarraré a la vida con más fuerza que nunca, sin que, nada ni nadie, me detenga.